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2022/10/06

Ni la derecha ni el Socialismo Democrático logran ponerse de acuerdo entre ellos

En la nueva reunión transversal de la mesa oficial -realizada en el ex Congreso de Santiago- nuevamente no hubo acuerdo, el que se ve cada vez más lejos por las diferencias entre el oficialismo -Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático- y la oposición, con Chile Vamos a la cabeza, dejando todo en un punto muerto. 



En punto muerto mesa constitucional: ni la derecha ni el Socialismo Democrático logran ponerse de acuerdo entre ellos











Hasta ahora, desde el interior de la mesa oficial de conversación- convocada por los presidentes de la Cámara y del Senado- admiten que ha sido imposible avanzar hacia un documento oficial que aune las diferentes posiciones. 


La derecha es la otra traba que impide que el acuerdo avance, ya que tanto en AD como en SD ven como en la interna del bloque opositor aún hay diferencias en temas concretos, como el plebiscito de entrada o que el órgano que va a redactar la nueva propuesta constitucional no esté 100% electo por la ciudadanía. 


"Esto está llegando a un punto de inflexión y si no solucionamos esto la próxima semana es muy difícil que podamos ofrecerle a Chile la certeza de que el proceso constituyente continúa", reconoció el diputado CS, Diego Ibáñez.


No salió humo blanco desde el ex Congreso, en Santiago. En ese lugar, este jueves se realizó una nueva reunión ampliada entre todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria con el objetivo de encausar el proceso constituyente. Pero no hubo acuerdo, el que se ve cada vez más lejos por las diferencias entre el oficialismo -Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático- y la oposición, con Chile Vamos a la cabeza, dejando todo en un punto muerto.


Pero lo cierto es que hasta ahora, desde el interior de la mesa oficial de conversación- convocada por los presidentes de la Cámara y del Senado, Raúl Soto (PPD) y Álvaro Elizalde (PS)- admiten que ha sido imposible avanzar hacia un documento oficial que aune las diferentes posiciones. Una fuente oficialista apunta a que algunos partidos de Chile Vamos, cómo RN, no tiene una postura común, y que sus divergencias internas están afectando el trámite de las conversaciones.


El oficialismo reconoce que las conversaciones están en punto muerto y critican el liderazgo de Elizalde y Soto. Apuntan desde Apruebo Dignidad que los presidentes de ambas cámaras intentan quedar bien con todo el mundo y extender aún más la participación a todos los sectores, lo que impide que el flujo de las conversaciones sea más fluido.


El propio diputado Guillermo Ramírez (UDI) reconocía que las primeras reuniones parecían un "comedor de colegio" y por lo mismo se intentó reducir el espacio, convocando a una reunión bilateral. Ahora resulta que este espacio se está expandiendo cada día más y eso está generando trabas. Una fuente de Apruebo Dignidad apunta a que ni Elizalde ni Soto ni los presidentes de partidos de Chile Vamos reconocerán está realidad, porque atentaría contra su compromiso inicial.


Ya en la interna de cada sector, todo está catalogado como "lento", según fuentes conocedoras de las tratativas. En esa lentitud, Apruebo Dignidad asoma como la que está avanzando un poco más rápido, pero aún lejos de aunar consensos para presentar una propuesta unificada del oficialismo. Por otro lado, en el Socialismo Democrático, están aún más lejos de esto, ya que todavía no logran zanjar los "bordes" constitucionales. Esto preocupa a AD, ya que hará que el acuerdo avance aún más lento.


Sin acuerdo con la derecha


La derecha es la otra traba que impide que el acuerdo avance, ya que tanto en AD como en SD ven como en la interna del bloque opositor aún hay diferencias en temas concretos, como el plebiscito de entrada, que no suma todos los adeptos necesarios. Otra traba entre oficialismo y oposición es que el órgano que redacte una Nueva Constitución sea electo 100% por la ciudadanía, lo que genera rechazo en Chile Vamos, pero como indica la presidenta del PS -partido del Socialismo Democrático- Paulina Vodanovic, aún no tiene alternativas desde ese sector.


"La derecha, Chile, vamos, específicamente no ha contestado este mecanismo y no nos ha señalado cuál es su contrapropuesta respecto de esto. Sí ha sido insistente en el tema de las bases, ahora llamados principios institucionales, en lo que hemos avanzado y ya tenemos bastantes acuerdos", señaló, para luego llamar a avanzar con prontitud en un acuerdo definitivo entre todas las fuerzas políticas.


"Yo no creo que haya que hablar de la derecha. Aquí claramente tenemos varias derechas, tenemos una derecha que está para afuera gritando que son estos llamados patriotas, que de patriotas la verdad es que tienen poco porque lo que están haciendo es querer vulnerar la voluntad de diálogo. Y qué más patriótico que estar sentados todas la fuerzas políticas en una mesa. Por lo tanto, creo que hay gente que no tiene voluntad democrática, hay derecha que tiene una posición dura y hay otra parte de la derecha que tiene una voluntad de diálogo", agregó Vodanovic.


En el frente oficialista, temen que parte de la derecha esté realizando una táctica de agobio, sector que busca extender la discusión el mayor tiempo posible, entrampando la posibilidad de llegar a acuerdos. Esto, porque no sólo el tema del órgano redactor genera discrepancias, también hay otros nudos como el rol del Estado -estado social y democrático de derecho-, las libertades y cómo convive esto con la elección libre en salud, en educación y previsión. La gran dificultad -plantean desde el oficalismo- es que la derecha exige que dentro de los derechos sociales no se excluya a la sociedad civil y al mundo privado.


El estado subsidiario sigue siendo la piedra de tope. El oficialismo asume que eso es precisamente el límite que no están dispuestos a cruzar, mientras un sector mayoritario de la derecha se muestra proclive a defender el rol del sector privado. Al respecto, es poco probable que la derecha esté dispuesta a renunciar a uno de los aspectos centrales de la Constitución de 1980, y que en el oficialismo quieren dejar atrás. Podría ser este debate el impedimento para alcanzar un acuerdo en los próximos días.


Diego Ibáñez, diputado de Convergencia Social, deslizó esto: "Llevamos casi un mes de conversaciones, y nosotros queremos muy ser honestos con la ciudadanía. Ha sido muy complejo seguir avanzando, porque para nosotros los acuerdos que tenemos hasta el momento nos parecen suficientes (...) y al frente tenemos una soberbia, una intransigencia, que a mi juicio tiene relación con sentirse dueños de un 62%".


"Después de mucho esfuerzo, debemos confensar que es muy complejo avanzar en los acuerdos. (...) Queremos ser honestos, no estamos disponibles para que la Nueva Convención sea peor que la Constitución del 80 (...) Esto está llegando a un punto de inflexión y si no solucionamos esto la próxima semana es muy difícil que podamos ofrecerle a Chile la certeza de que el proceso constituyente continúa", reconoció Ibáñez, advirtiendo este punto muerto.


En la derecha, el presidente de la UDI, Javier Macaya, lamentó "que algunos se planteen desde la lógica de hacerlo todo igual, de que se repita exactamente el mismo ejercicio de la Convención que fracasó y otros que planteen no hacer nada". "Hoy día hay un ejercicio que va encontrando coincidencia en ciertos principios constitucionales. Si ustedes revisan la propuesta del Apruebo para reformar de los partidos del Socialismo Democrático, no se van a encontrar con la plurinacionalidad que hoy día algunos están defendiendo, se van a encontrar con una consagración del derecho de propiedad, se van a encontrar con que Chile es una sola nación. Yo creo que hay principios en los que vamos a seguir avanzando y se ha avanzado; acá no digamos que no se ha avanzado", añadió.


Reconocen desde la mesa que eso debe resolverse antes de octubre, o si no no dan los tiempos, considerando el interés del oficialismo por tener elecciones de convencionales en abril próximo, fecha que informó el Servicio Electoral (Servel), los que recomendaron no realizar elecciones en el país antes de esa fecha.


Resulta paradójico que la confirmación de este grupo de los ocho- que reunía al oficialismo, oposición y DC- no lograse su cometido, que era el de alcanzar un acuerdo concreto en materia de bases constitucionales. La formación de este espacio, por iniciativa del presidente del Senado, no solo provocó que los sectores marginados propiciaran la creación de una mesa paralela, sino que ha extremado las posiciones, y ahora se encuentran sin acuerdos concretos. Con las conversaciones en punto muerto, el gran derrotado es el oficialismo, que después del fracaso en el Plebiscito de salida, se aferraba a confiar en la promesa de la derecha a favor de una nueva Constitución. Por ahora, en el corto plazo, los participantes de la reunión serán citados el próximo jueves a las 10 de la mañana para retomar el diálogo.


Republicanos abandona


En parelelo, se realizó una reunión de la mesa alternativa, conformada por PDG, republicanos, senadores independientes pertenecientes a bancadas de Chile Vamos y Amarillos por Chile. La instancia además contó con la participación de Franco Parisi, quien participó en forma telemática.


A la salida, la presidenta de los Republicanos, Ruth Hurtado, anunció que se retirará de la instancia, argumentando que no están porque se conforme una nueva Convención y que debe ser el Congreso el que aborde las reformas a la Constitución.


Republicanos han manifestado su malestar por cómo van avanzando las conversaciones, pues creen que se está delineando un proceso muy similar al protagonizado por la fallida Convención. Exigen que Chile Vamos haga notar con más dureza sus posturas, para evitar que el oficialismo se empodere, entendiendo que fue la fuerza derrotada en el Plebiscito de salida.


Macaya, de la UDI, calificó esta salida como "grave": "Para mí es igual de grave salirse de una mesa de conversación cuando incluso estaba exigiendo hasta el día de ayer, participar en esta mesa de conversación. Y es bien contradictorio que hoy día se levante el Partido Republicano en esta mesa de conversación. Nosotros vamos a defender en Chile Vamos la instancia de participación, de diálogo. Es para lo que estamos haciendo política".

La compañera del presidente Gabriel Boric abdicará de las funciones de primera dama

El cargo de primera dama viene con la presidencia de seis fundaciones en el país. La compañera de Gabriel Boric dejó una de ellas, y paulatinamente entregará la dirección de las otras cinco fundaciones a los ministerios.


Karamanos junto a su novio, el presidente chileno, Gabriel Boric. Cambiar el nombre del Despacho de la Primera Dama por Gabinete Irina Karamanos desató una ola de críticas.  (Photo by MARTIN BERNETTI / AFP)

Karamanos junto a su novio, el presidente chileno, Gabriel Boric.


Rina Karamanos, la compañera del presidente de Chile, Gabriel Boric, abdicará de las funciones que tiene la primera dama en el país y pasará a funciones para profesionales designados por ministros. Ella hizo el anuncio el miércoles (5).

Sin embargo, cuando Boric asumió el gobierno en marzo de este año, ocupó el cargo, aunque cambió su nombre (se creó una nueva institución con poderes ministeriales llamada Gabinete Irina Karamanos para reemplazar las funciones de primera dama).

En esa oportunidad fue criticada por la oposición y también por las feministas chilenas.

Actualmente, el cargo de primera dama viene con la presidencia de seis fundaciones. Dejó una de ellas, y poco a poco cederá la dirección de las otras cinco fundaciones a los ministerios.

El primer cargo que dejó fue el de presidenta de la Fundação Integra, que tiene a su cargo la gestión de 1.200 guarderías y jardines de infancia.

La revisión completa de la posición se completará a finales de año.

La oficina de prensa de Karamanos dijo que dejará el cargo de presidenta de fundaciones, pero continuará con sus actividades como acompañante del presidente, por ejemplo, en viajes oficiales u otras ceremonias.

El cargo de Primera Dama no está regulado en Chile. Tradicionalmente, la primera dama no es remunerada, pero maneja un presupuesto multimillonario y tiene una oficina en el palacio presidencial de La Moneda.

Compañera de Boric desde 2019, de ascendencia griega y alemana, Karamanos estudió en la Universidad de Heidelberg, en Alemania, y es miembro del Frente Feminista del partido gobernante Convergencia Social.

Elecciones en Brasil : el impacto en América Latina

El voto es considerado decisivo en la región y debe tener efectos sobre las relaciones políticas, la economía, el comercio, el debate ideológico y las elecciones fuera de Brasil.


La elección presidencial brasileña debería impactar a otros países latinoamericanos y reflejarse en las relaciones políticas, la economía, el comercio, el debate ideológico y los votos de los votantes además de las fronteras brasileñas.

La percepción actual del efecto de las elecciones brasileñas se da porque el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y el presidente Jair Bolsonaro (PL), que encabezan las encuestas de intención de voto, son conocidos por los votantes de los países vecinos que siguen la carrera a la Palacio de Planalto.

Lula ya era conocido por haber gobernado Brasil durante dos mandatos y, incluso antes de ser presidente, entre sindicalistas y académicos por su trayectoria de vida. Bolsonaro se hizo conocido principalmente después de su elección en 2018.


Homem manuseando urnas eletrônicas

CRÉDITO,

Legenda da foto,
Las elecciones en Brasil pueden reflexionar sobre las relaciones políticas, la economía, el comercio, el debate ideológico y el voto de los votantes que viven en el exterior


“Brasil tiene un peso mayor que México, Chile  y  Argentina y no solo en América Latina. Y el resultado electoral puede irradiar a toda la región”.

Esta es una elección "decisiva" tanto a nivel regional como mundial.

Los partidarios de Lula creen que su elección podría consolidar un "giro a la izquierda" en la región, especialmente en América del Sur, y reavivar el diálogo entre países con líderes que forman parte de este campo del espectro político.

Quienes no lo apoyan entienden que la reelección de Bolsonaro impediría el fortalecimiento de movimientos políticos definidos como de izquierda o de centro-izquierda, y el presidente brasileño se consolidaría como un referente de la derecha en la región.

El 22 de septiembre, la elección y la historia política brasileña reciente fueron tema de un seminario, con sala llena, en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), en Argentina.

“En 2018 no veíamos un Bolsonaro en Argentina. Y ahora, con la radicalización de la derecha, nada sería imposible”, comentó uno de los presentes en la audiencia.

La percepción es que, además de las cuestiones geopolíticas, el resultado de las urnas brasileñas podría influir en el voto del electorado vecino.

Una fisioterapeuta de la ciudad de Buenos Aires, que se declaró contraria al kirchnerismo, encabezada por la expresidenta y vicepresidenta Cristina Kirchner, dijo al informe que espera que el presidente Bolsonaro sea reelegido. Y no porque sea bolsonarista.

“Si Lula sale elegido, apoyará a Cristina. Y no quiero que vuelva a ser presidenta. Aquí tenemos una serie de problemas, como una inflación muy alta, que el kirchnerismo no resuelve y, además, Cristina tiene varias denuncias en los juzgados”, dijo.

Un asesor de una de las mayores entidades agroindustriales de Argentina señaló que "no es que haya una clara simpatía en el campo por Bolsonaro", sino que el problema, en este caso, es que los productores rurales y el kirchnerismo viven en "constante pulso". ". y, si Lula es elegido, este movimiento político podría fortalecerse.

Hay otro argumento, dijo el asesor, el entender que, a pesar de las dificultades, la economía brasileña "va mucho mejor" que la argentina.

La politóloga Dolores Rocca Rivarola, de la UBA, recuerda que Bolsonaro se dio a conocer en Argentina cuando pronunció un discurso en 2016 y sorprendió a los argentinos. En ese discurso defendió al coronel Brilhante Ustra, militar reconocido por la Justicia como torturador.

Acto de Lula

El 24 de septiembre, el político kirchnerista Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, la más grande del país, participó en un acto de campaña, con artistas argentinos, en la ciudad de La Plata, en apoyo a la elección de Lula, en una muestra más de la influencia directa de lo que sucede en Brasil.

La defensa pública del regreso del expresidente al Planalto se convirtió en un rasgo frecuente de esta campaña, como se vio en el seminario de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), realizado el mes pasado en Buenos Aires.

“Que Brasil regrese a la CELAC, con Lula, obviamente”, dijo la mexicana Alicia Bárcena, exsecretaria ejecutiva de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Según ella, la lucha contra la pobreza fue una de sus políticas durante la presidencia, que debe ser destacada y que estuvo en línea con otros gobiernos de la región en ese momento.

En la misma reunión, el ex presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que si Lula es elegido, Brasil y América Latina en su conjunto ganarán mayor peso en el escenario internacional.

“Solo América Latina no tiene enfrentamientos con otros continentes y tiene amplias relaciones comerciales, incluidos Estados Unidos y China”, declaró.

"Estos son activos importantes para la reconstrucción del sistema multilateral. Pero está claro que esto solo se puede hacer después de las elecciones en Brasil. Y lo que esperamos es que Brasil vote por Lula". El público aplaudió y algunos gritaron: "Lula ya".

En la visión de políticos de centro-izquierda y de izquierda, el regreso de Lula a la presidencia será decisivo para la reanudación de la fluidez en el diálogo regional. Tras bambalinas del gobierno argentino, se dice que "será más fácil trabajar con un (posible) gobierno de Lula".

El razonamiento incluye el hecho de que los países sudamericanos están presididos por líderes del espectro político de Lula, como Gabriel Boric en Chile, Gustavo Petro en Colombia, Luis Arce en Bolivia y Alberto Fernández en Argentina.

Hoy, los presidentes hablan poco de tiempos pasados. "El problema no es que Bolsonaro y Fernández no se hablen. El hecho es que Bolsonaro no habla con nadie", dijo el excanciller del gobierno de Lula, Celso Amorim.,


'Bolsonaro hace un excelente gobierno'

A diferencia de las elecciones de 2018, cuando la ultraderecha estuvo prácticamente ausente del debate político argentino, el nombre de Bolsonaro ahora se asocia a este sector que ha pasado a formar parte de las encuestas de opinión y preferencias, aunque tímidas en relación con otros movimientos políticos, de la Argentina.

Homem em cabine de votação


En entrevistas, el político Javier Millei, que aspira a la presidencia y es amigo del diputado Eduardo Bolsonaro (PL-SP), ha elogiado y manifestado su apoyo a la reelección del presidente brasileño.

"Bolsonaro está haciendo un excelente gobierno. Es bueno estar al tanto de lo que está pasando en la economía brasileña, que está registrando deflación. El problema es la izquierda", dijo Millei.


En una parodia que recuerda a una de las canciones del Mundial, un "Jair" cantó en un moodboard político de la televisora ​​TN: "Argentina, decime que se siente con inflación del 90%". cómo te sientes con un 90% de inflación. Se espera que Argentina registre este ritmo de aumento de precios este año.

Entre los analistas entrevistados por BBC News Brasil sobre los posibles impactos de las elecciones brasileñas, Juan Lucca dice que el efecto es innegable.

"Con Lula electo, la expectativa es que la región, en su conjunto, vuelva a crecer, sobre todo si hay un nuevo boom de materias primas (como a principios de siglo)", dijo el politólogo.

“Si Bolsonaro es reelegido, ya sabemos el escenario que hay. Pero la influencia política (directa), en el caso de Argentina, que tiene elecciones presidenciales el próximo año, dependerá del desempeño del (eventual) gobierno de Lula. . tendrá prisa por los resultados, y eso también podría influir en las elecciones argentinas".


Para el profesor, la influencia de la elección brasileña puede darse en cuatro pilares: político, económico, comercial e ideológico.

Coincide un poco con Zapatero cuando dice que, de ser elegido Lula, pueden surgir debates internacionales, como la expansión de los BRICS, un bloque de países emergentes formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Sectores en Argentina defienden el ingreso del país al grupo.

Salas también cree que, con Lula en la presidencia de Brasil, Argentina podría "consolidar" su ingreso al bloque. Además, dijo, el Mercosur ganaría un nuevo impulso.

Para él, una eventual elección de Lula "tendría un impacto positivo" en la política interna de otros países, como Argentina y Paraguay, por ejemplo.


'Frío Diálogo Presidencial'


En opinión de los analistas, el diálogo presidencial volvería a ser más constante en la región. “Con Bolsonaro, en Brasil, con Lacalle Pou, en Uruguay, y con Marito (Mario Abdo Benítez) en Paraguay, eso no pasa hoy”, dice Lucca.

Fuentes de los gobiernos de Uruguay y Paraguay sostienen que la pandemia ha contribuido a enfriar el diálogo, pues cada uno se ha volcado a ocuparse de sus propios problemas.

La elección brasileña, entiende el analista, puede "irradiar" al resto de la región, fortaleciendo el centroizquierda y sectores de izquierda, como el Frente Amplio, en Uruguay.

Para Lucca, si Bolsonaro es reelegido, la "derecha radical" lo tendrá como una referencia aún más fuerte.

“En este caso, Javier Millei y otros que se definen como 'libertarios' y los que defienden la posesión de armas tendrán más razones para justificar sus discursos”, dijo.

Y el amplio e histórico movimiento peronista, ahora fragmentado, necesitará unirse, como una opción de centroderecha e incluso de izquierda.

Según el analista venezolano Luis Vicente León, de la consultora política Datanálisis, el impacto de la reelección de Bolsonaro, en términos regionales, sería "menos relevante" que en el caso de la elección de Lula.

"Lula sin duda podría representar la consolidación de más grupos de izquierda, con sus diferentes matices, y creo que eso abriría puertas para el fortalecimiento de grupos regionales con bloques, incluso una reubicación de Venezuela", dijo.



Salvador Allende, a 114 años de su nacimiento

Fue una de las personalidades más importantes de la historia de Chile. Líder nato, de profunda vocación social, lideró el gobierno de Chile hasta que fue derrocado y asesinado por el sangriento golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 liderado por el traidor Augusto Pinochet.




El expresidente chileno, Salvador Allende Gossens, nació en la ciudad costera de Valparaíso un 26 de junio de 1908. Hijo de una familia acomodada, se recibió de médico cirujano pero su vocación política inclinó la balanza para ese lado. Fue líder del Partido Socialista. Presidente de la República de Chile entre el 3 de noviembre de 1970 y el 11 de septiembre de 1973, día en que fue derrocado por un sangriento golpe de Estado encabezado por el traidor general Pinochet. Se conformó una Junta Militar, que emitió un primer comunicado solicitando al presidente Allende la entrega inmediata de su cargo a las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile.


Murió asesinado ese mismo día durante el ataque al Palacio de La Moneda.


"Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica"



Allende, familia


Su padre, Salvador Allende Castro, fue abogado y notario; su madre fue Laura Gossens Uribe. Laura Allende, su hermana, fue diputada socialista. Mientras que Denise Pascal Allende, su sobrina, fue diputada socialista, y su nieta, Maya Fernández Allende, es actualmente diputada socialista por el 10° Distrito, Región Metropolitana de Santiago. En 1940 se casó con Hortensia Bussi Soto, con quien tuvo tres hijas: Carmen Paz, Beatriz e Isabel.


Allende Medico


Ejerció como médico entre 1932 y 1936, en la Asistencia Pública de Valparaíso y en hospitales de Puerto Montt. Se dedicó a la medicina social dejando como legado diversos trabajos sobre salud pública. En forma paralela, entre 1935 y 1936, se desempeñó como relator oficial del Congreso Médico de la Municipalidad de Viña del Mar y presidió la Conferencia Médica Panamericana.


"Algún día América tendrá una voz de continente, una voz de pueblo unido. Una voz que será respetada y oída; porque será la voz de pueblos dueños de su propio destino"



Allende, Presidente


Fue elegido Presidente de la República de Chile el 4 de septiembre de 1970, con el 36% de los votos. Por primera vez en la historia del mundo occidental, un candidato marxista llegaba a la presidencia a través de las urnas. Ejerció el cargo entre el 4 de noviembre de 1970 y el 11 de septiembre de 1973.

Durante su gobierno intentó instaurar el socialismo por la vía democrática, y en el aspecto económico, instaló una política de acentuada redistribución del ingreso y de reactivación de la economía.

En cuanto a las relaciones internacionales, se restablecieron las relaciones bilaterales con Cuba y se iniciaron, por primera vez, relaciones con China, Corea del Norte, Vietnam del Norte y Alemania Oriental.








En julio de 1971 visitó la provincia de Salta, y en mayo de 1973, asistió a la asunción del mando del presidente argentino Héctor José Cámpora.



En 1972 se aceleró una profunda crisis económica, que derivó en el aumento de la inflación y en el estancamiento productivo. En octubre de ese año se produjo una gran huelga protagonizada por grandes y medianos empresarios y por grupos de clases medias.

En los próximos meses se profundizó la crisis política, que se expresó en la sublevación militar llamada "tanquetazo", del 29 de junio de 1973, y en el fracaso de las conversaciones gobierno-oposición, en el mes de agosto.


"Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano"


El 11 de septiembre de 1973 su gobierno fue derrocado por un sangriento golpe de Estado liderado por las Fuerzas Armadas y de Carabineros. Murió asesinado ese mismo día durante el ataque al Palacio de La Moneda, defendiendo "el mandato del pueblo", como dijera en sus últimas palabras.