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2016/10/11

Más de 27.000 Argentinos cruzan la frontera para comprar en Chile mucho más barato

El fin de semana largo en Argentina (adelantó el festivo del 12 de octubre para formar un puente) ha convertido en un infierno el paso Los Libertadores, un largo túnel que atraviesa el tramo de la cordillera de Los Andes que separa la provincia de Mendoza con Chile.






El cruce de más de 27.000 mendocinos desde el viernes en unos 7.500 autos provocó una fila de 15 kilómetros del lado argentino y demoras de hasta 8 horas, para un trámite que no debe superar los 30 minutos. 



Las autoridades esperan que este lunes sea aún peor, porque la aduana aumentó los controles para evitar el ingreso de productos no declarados. La fiebre por viajar a Chile se repite cada fin de semana y tiene que ver con la inflación y los precios cada vez mas desorbitados que pagan los argentinos en su país. Con precios en el lado chileno tres veces más bajos en ropa, electrónica y bazar miles de personas asumen el coste de horas de cola.




Cada argentino puede ingresar sin pagar impuestos hasta 150 dólares en productos (75 dólares si se trata de un menor de 16 años) y la cifra puede sumarse entre los integrantes de la familia. Los que lo superan pagan multa. 



La AFIP –la oficina de impuestos– ya recaudó 60 millones de pesos (4 millones de dólares) desde enero. Según sus estadísticas, 8 de cada 10 autos que vuelven desde Chile superan la franquicia, pero sólo 4 declaran voluntariamente el exceso. Los controles aduaneros se hicieron entonces más exhaustivos y las demoras mucho más extensas. La costumbre, sobre todo de los mendocinos, de cruzar hacia Chile tuvo repercusiones en el comercio de la provincia, con una caída de 8,25% en septiembre, según la Federación Económica Mendoza.




La foto de los autos en fila sobre la carretera que serpentea entre las montañas hacia el túnel Cristo Redentor es una constante, pero los tres días festivos de octubre han aumentado el problema. Argentina es el país más caro de América Latina medido en dólares y sus habitantes no dudan en salir de sus fronteras para ahorrar dinero en sus compras. 



Puede ser un cruce hacia Paraguay desde Misiones sólo para cargar combustible o un viaje a Chile desde Santa Cruz para cambiar los neumáticos del auto. En el caso de los viajes desde Mendoza es clave la cercanía con Santiago. Una carretera asfaltada de unos 210 kilómetros separa a la ciudad, la cuarta más poblada de Argentina, con el túnel fronterizo Cristo Redentor. Desde allí, el turista tendrá otros 160 kilómetros más si su destino es la capital chilena.




Todo es tan caro en Argentina que los ciudadanos, acostumbrados a lidiar con mil crisis, buscan sus fórmulas para escaparle. Lo cierto es que bajar la inflación es la principal batalla económica del presidente Mauricio Macri. 



El gobierno midió 2% de subida del IPC en julio y 0,2% en agosto, pero admitió que la baja del último mes se debió a un fallo de la Corte Suprema que anuló subidas en las tarifas del gas que alcanzaron, en algunos casos, hasta 1.000%. Las estimaciones de estudios privados apuntan a que el IPC argentino de 2016 será superior al 40%, el segundo más alta de América Latina después de Venezuela y uno de los mayores del mundo.


Lula, acusado de tráfico de influencias en Angola

La Fiscalía de Brasil denunció este lunes al ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva por tráfico de influencias entre 2011 y 2015, al beneficiar a la constructora Odebrecht en la obtención de contratos en Angola.


Lula





Lula, que presidió Brasil entre 2003 y 2010, también fue acusado de cometer delitos de corrupción, lavado de dinero y organización delictiva en este caso, que investiga negocios financiados por el banco de fomento BNDES en el país africano.



Según la Fiscalía de Brasilia, Lula actuó "ante el BNDES y otros organismos (...) con el propósito de garantizar la liberación de financiamientos por parte del banco público para la realización de obras de ingeniería en Angola", que realizó Odebrecht.



En contrapartida, Odebrecht "distribuyó a los involucrados, de forma disimulada, valores que, actualizados superan los 30 millones de reales (unos 9,3 millones de dólares)", detalló el organismo en un comunicado.


O presidente afastado da maior empreiteira do País, Marcelo Bahia Odebrecht, preso desde 19



Lula está acusado de haber cometido actos de corrupción pasiva entre 2008 y 2010, cuando todavía era presidente, y de tráfico de influencias entre 2011 y 2015, en condición de ex presidente.



Otras diez personas fueron denunciadas este lunes por los mismos delitos, entre ellos Marcelo Odebrecht, ex presidente de la constructora que lleva su nombre -que también está involucrada en el caso de corrupción en Petrobras- y Taiguara Rodrigues dos Santos, sobrino de Lula, titular de una empresa que su tío habría usado para lavar dinero.



Lula también ocultó los valores que recibió de Odebrecht mediante su empresa LILS Palestras, que obtuvo los recursos como forma de pago por la organización de conferencias del exmandatario en el exterior, informó la Fiscalía.



"Persecución política"



"Después de dejar la Presidencia, Lula dio 72 conferencias para 45 empresas de diversos países y sectores de actuación. Intentar criminalizar una actividad que es realizada por muchos otros ex presidentes sólo se justifica por una persecución política
", afirmaron los asesores de Lula en su página de Facebook, en el momento en que se hizo pública la denuncia.



El ex mandatario se enfrenta ya un juicio por corrupción y lavado de dinero en el marco del escándalo de desvíos en Petrobras, y otro proceso por obstrucción de la justicia en Brasilia.



"Lula jamás tuvo conocimiento de ningún esquema de corrupción instalado en Petrobras", afirmaron sus abogados este lunes, al detallar la defensa que presentaron ante el juez anticorrupción Sergio Moro, que conduce la megacausa en la ciudad de Curitiba (Paraná).





Los abogados alegan que dicho proceso está plagado de "vicios" que lo convierten en un "arma de guerra" para destruir a su cliente. "Hace mucho que Lula fue definido como el enemigo número uno a proscribir del escenario político brasileáo", afirmaron en una nota su abogados.



Figura mítica de la izquierda latinoamericana, ahora cercado por diversas causas judiciales, Lula ha dicho que está dispuesto a postularse nuevamente en las presidenciales de 2018 para evitar que los partidos de derecha vuelvan al poder.



El mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil golpeó de lleno a su Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), que en las recientes elecciones municipales perdió casi dos tercios de las alcaldías que había conquistado en 2012.






La sucesora de Lula, Dilma Rousseff (2011-2016), fue destituida en agosto acusada por el Congreso de manipular las cuentas públicas. Su vicepresidente, el conservador Michel Temer (ex aliado político del PT), completará su mandato hasta 2018.