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2026/02/20

¿Puede Chile dar lecciones al mundo cuando aún no resuelve sus propias heridas?

Por Rodolfo Varela

La eventual candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas ha generado un debate legítimo dentro y fuera de Chile.




Algunos lo presentan como un orgullo nacional.
Otros lo vemos como una pregunta incómoda.

¿Está Chile en condiciones de proponer al mundo un liderazgo que internamente dejó profundas divisiones, crisis de confianza y heridas abiertas?

No se trata de un juicio personal. Se trata de responsabilidad histórica.


El peso de la gestión


Transantiago: el símbolo del desorden estructural

La implementación del Transantiago en 2007 no fue un simple error administrativo.
Fue una falla sistémica que afectó directamente la calidad de vida de millones de ciudadanos.




Caos, improvisación y falta de coordinación marcaron el inicio de su primer mandato.

Un país moderno no puede colapsar su capital por falta de planificación.


27F: cuando la descoordinación cuesta vidas


El terremoto del 27 de febrero de 2010 dejó una herida profunda en la memoria nacional.
La información errónea sobre el tsunami, entregada por organismos del Estado, generó decisiones fatales.




Aunque la responsabilidad directa no recayó judicialmente sobre la Presidenta, el episodio reveló una falla grave en la estructura de mando del Estado.




Cuando se aspira a dirigir la ONU, la capacidad de gestión en crisis no es un detalle menor.


Segundo mandato: crisis ética y pérdida de confianza


El llamado Caso Caval golpeó directamente el corazón del discurso de probidad.




El involucramiento de su hijo Sebastián Dávalos transformó una crisis política en una crisis moral.

No se trata solo de legalidad.
Se trata de percepción pública.


Caso Caval. Sebastián Dávalos y la justicia como privilegio



Un liderazgo internacional necesita credibilidad incuestionable.
Y la credibilidad no sobrevive a escándalos familiares que comprometen la imagen presidencial.


Natalia Compagnon, del estallido del caso Caval

Las encuestas reflejaron un rechazo histórico.

Chile vivió uno de los momentos de mayor desconfianza hacia la política desde el retorno a la democracia.


Alta Comisionada de Derechos Humanos: diplomacia o ambigüedad


Como Alta Comisionada de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, su gestión fue compleja y polémica.




El informe sobre Xinjiang fue publicado al final de su mandato, tras fuertes presiones internacionales.

Aunque el documento mencionó “posibles crímenes de lesa humanidad”, muchos criticaron la lentitud y el tono prudente frente a una potencia global como China.

En Venezuela, su oficina denunció abusos del gobierno de Nicolás Maduro, pero sectores opositores consideraron insuficiente la presión política ejercida.




La pregunta persiste:

¿Fue equilibrio diplomático o cautela excesiva frente a regímenes cuestionados?


La ONU no es un símbolo. Es poder real.


La Secretaría General no es un cargo honorífico.

Es el rostro del multilateralismo en un mundo fracturado.




Requiere:

  • Autoridad moral.

  • Gestión comprobada en crisis.

  • Independencia frente a grandes potencias.

  • Trayectoria sin sombras éticas significativas.

Chile aún enfrenta desigualdad, desconfianza institucional y crisis de legitimidad política.

¿Es coherente proyectar liderazgo global cuando internamente no hemos resuelto nuestras propias fracturas?


Orgullo nacional vs. estándar internacional


Ser chileno no es un argumento suficiente.

La ONU nació tras la devastación mundial para evitar que el poder sin límites destruyera la civilización.


"orgulloso" de ser chileno?


Hoy atraviesa una crisis de credibilidad.

Quien la dirija debe estar por encima de toda duda razonable.

El debate no es odio.
No es machismo.
No es revanchismo político.

Es una pregunta legítima sobre estándares.

Y los estándares internacionales deben ser más altos que los nacionales.