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2026/02/24

La corrupción estructural en Chile:

De la dictadura a la democracia tutelada



Corrupción y dictadura


Por Rodolfo Varela

La corrupción política en Chile no nació ayer.
No comenzó con un diputado desaforado.
No empezó con un gobierno específico.


Es un fenómeno estructural que tiene raíces profundas en nuestra historia reciente.


Durante la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet, el país vivió no solo represión política, sino también una reorganización del poder económico y estatal sin controles democráticos efectivos. Privatizaciones aceleradas, concentración de riqueza y ausencia de fiscalización generaron una cultura donde el poder operaba con escasa transparencia.

En paralelo, Chile tampoco está exento de presiones internacionales.


Con el retorno a la democracia en 1990, muchos creímos que la institucionalidad corregiría esos vicios. Sin embargo, la transición mantuvo estructuras heredadas: redes económicas consolidadas, una relación estrecha entre política y grandes intereses empresariales y una cultura de poder difícil de desmontar.

Chile avanzó en libertades.

Pero la ética pública no avanzó al mismo ritmo.


El caso actual: una señal más


La confirmación del desafuero del diputado Joaquín Lavín León por parte de la Corte Suprema de Chile vuelve a poner el tema en el centro del debate.


El panorama judicial para el diputado Joaquín Lavín León




La investigación judicial apunta a presuntos delitos de fraude al fisco, tráfico de influencias y uso malicioso de instrumentos mercantiles. Se mencionan facturas ideológicamente falsas y un eventual desvío de recursos públicos vinculados a redes políticas y familiares.


Catherine Barriga la ex alcaldesa chilena acusada de fraude al fisco


No se trata solo de un nombre.
Se trata de un patrón.

Renuncias partidarias estratégicas.
Distanciamientos comunicacionales.
Defensas técnicas bien articuladas.

Mientras tanto, la confianza ciudadana se erosiona.


Redes familiares y cultura de privilegio


Uno de los aspectos más delicados de la corrupción contemporánea es la intersección entre poder político y vínculos familiares.


Cuando funciones públicas se cruzan con campañas, municipios, asesorías y asignaciones parlamentarias, el riesgo institucional aumenta.


Chile ha conocido escándalos en distintos sectores políticos. La ideología cambia; la lógica de protección corporativa muchas veces no.

La corrupción deja de ser un hecho aislado y se convierte en cultura de tolerancia.


Democracia formal, ética pendiente


Chile tiene elecciones libres.
Tiene tribunales que investigan.
Tiene instituciones que funcionan.

Pero la pregunta central es otra:

¿Existe responsabilidad política real más allá de la sanción judicial?

La corrupción no solo es un delito.
Es una ruptura del pacto democrático.


La crisis de la democracia y la participación electoral en Chile.


Cuando la ciudadanía percibe que las élites —de cualquier sector— se protegen entre sí, la democracia pierde legitimidad moral.

Y sin legitimidad, ninguna institución se sostiene en el tiempo.


Cierre testimonial


Escribo estas líneas no solo como ciudadano, sino como alguien que vivió la dictadura, que conoció el miedo, la persecución y el silencio impuesto. Creí —como muchos chilenos— que el retorno a la democracia significaría también el fin de las prácticas de abuso de poder y privilegios ocultos.


Avanzamos en libertades, sí.

Pero la ética pública no se reconstruye solo con elecciones; se reconstruye con coherencia, transparencia y memoria.

Por eso duele constatar que, décadas después, seguimos enfrentando redes de poder que parecen repetirse bajo distintos nombres.

No luchamos por recuperar la democracia para normalizar la corrupción.
Luchamos para que el poder estuviera al servicio del país, no de intereses particulares.

La memoria no es solo recuerdo.
Es responsabilidad.

2026/02/20

¿Puede Chile dar lecciones al mundo cuando aún no resuelve sus propias heridas?

Por Rodolfo Varela

La eventual candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas ha generado un debate legítimo dentro y fuera de Chile.




Algunos lo presentan como un orgullo nacional.
Otros lo vemos como una pregunta incómoda.

¿Está Chile en condiciones de proponer al mundo un liderazgo que internamente dejó profundas divisiones, crisis de confianza y heridas abiertas?

No se trata de un juicio personal. Se trata de responsabilidad histórica.


El peso de la gestión


Transantiago: el símbolo del desorden estructural

La implementación del Transantiago en 2007 no fue un simple error administrativo.
Fue una falla sistémica que afectó directamente la calidad de vida de millones de ciudadanos.




Caos, improvisación y falta de coordinación marcaron el inicio de su primer mandato.

Un país moderno no puede colapsar su capital por falta de planificación.


27F: cuando la descoordinación cuesta vidas


El terremoto del 27 de febrero de 2010 dejó una herida profunda en la memoria nacional.
La información errónea sobre el tsunami, entregada por organismos del Estado, generó decisiones fatales.




Aunque la responsabilidad directa no recayó judicialmente sobre la Presidenta, el episodio reveló una falla grave en la estructura de mando del Estado.




Cuando se aspira a dirigir la ONU, la capacidad de gestión en crisis no es un detalle menor.


Segundo mandato: crisis ética y pérdida de confianza


El llamado Caso Caval golpeó directamente el corazón del discurso de probidad.




El involucramiento de su hijo Sebastián Dávalos transformó una crisis política en una crisis moral.

No se trata solo de legalidad.
Se trata de percepción pública.


Caso Caval. Sebastián Dávalos y la justicia como privilegio



Un liderazgo internacional necesita credibilidad incuestionable.
Y la credibilidad no sobrevive a escándalos familiares que comprometen la imagen presidencial.


Natalia Compagnon, del estallido del caso Caval

Las encuestas reflejaron un rechazo histórico.

Chile vivió uno de los momentos de mayor desconfianza hacia la política desde el retorno a la democracia.


Alta Comisionada de Derechos Humanos: diplomacia o ambigüedad


Como Alta Comisionada de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, su gestión fue compleja y polémica.




El informe sobre Xinjiang fue publicado al final de su mandato, tras fuertes presiones internacionales.

Aunque el documento mencionó “posibles crímenes de lesa humanidad”, muchos criticaron la lentitud y el tono prudente frente a una potencia global como China.

En Venezuela, su oficina denunció abusos del gobierno de Nicolás Maduro, pero sectores opositores consideraron insuficiente la presión política ejercida.




La pregunta persiste:

¿Fue equilibrio diplomático o cautela excesiva frente a regímenes cuestionados?


La ONU no es un símbolo. Es poder real.


La Secretaría General no es un cargo honorífico.

Es el rostro del multilateralismo en un mundo fracturado.




Requiere:

  • Autoridad moral.

  • Gestión comprobada en crisis.

  • Independencia frente a grandes potencias.

  • Trayectoria sin sombras éticas significativas.

Chile aún enfrenta desigualdad, desconfianza institucional y crisis de legitimidad política.

¿Es coherente proyectar liderazgo global cuando internamente no hemos resuelto nuestras propias fracturas?


Orgullo nacional vs. estándar internacional


Ser chileno no es un argumento suficiente.

La ONU nació tras la devastación mundial para evitar que el poder sin límites destruyera la civilización.


"orgulloso" de ser chileno?


Hoy atraviesa una crisis de credibilidad.

Quien la dirija debe estar por encima de toda duda razonable.

El debate no es odio.
No es machismo.
No es revanchismo político.

Es una pregunta legítima sobre estándares.

Y los estándares internacionales deben ser más altos que los nacionales.

2026/02/19

Rapa Nui: La visita tardía y el desprecio histórico al pueblo originario

 Por Rodolfo Varela

La llegada del Presidente Gabriel Boric a Rapa Nui, en el último mes de su mandato, no fue un acto de reparación histórica. Fue un gesto tardío. Y en política, lo tardío muchas veces se convierte en burla.


Protesta ciudadana en Rapa Nui


La comunidad lo dejó claro. Protestó. No con violencia, sino con dignidad. Con memoria. Con cansancio acumulado.

Porque no se trata solo de una visita. Se trata de décadas de abandono.


Ni la derecha ni la izquierda: el abandono ha sido transversal


Chile debe asumir una verdad incómoda: el desprecio hacia los pueblos originarios no tiene color político.

Gobernó la dictadura de Augusto Pinochet.
Gobernó la centroizquierda con Michelle Bachelet.
Gobernó la derecha empresarial con Sebastián Piñera.
Gobierna hoy la izquierda con Gabriel Boric.

¿Y qué cambió estructuralmente para Rapa Nui?
¿Dónde está la verdadera autonomía?
¿Dónde está el respeto a la libre determinación?
¿Dónde están las soluciones concretas en conectividad, salud, infraestructura y soberanía administrativa?

El 87% de la comunidad rechazó el Estatuto Especial propuesto. Eso no es un matiz político. Es un mensaje rotundo.


Un 87% de la comunidad rechazó la vicita de Boric


Una visita que llega cuando el mandato ya termina


Un Presidente que no visitó oficialmente la isla en casi todo su período y decide hacerlo cuando el reloj ya marca la salida inevitable, no genera confianza. Genera sospecha.

¿Es compromiso real o simple gesto para la fotografía final?

La política no puede tratar a los pueblos originarios como si fueran un escenario turístico ni un decorado cultural para actos protocolares.

Rapa Nui no es una postal. Es un pueblo con historia, identidad y derechos.


La deuda histórica que nadie quiere pagar


Mientras se habla de agenda indígena, la deuda con las víctimas de la dictadura sigue abierta.
Mientras se promete justicia social, las pensiones siguen siendo humillantes.
Mientras se levantan discursos progresistas, la reforma previsional no resolvió la angustia de los jubilados.


Boric llega a Rapa Nui en medio de críticas locales


Chile sigue teniendo pensiones que no alcanzan el 50% de un salario mínimo para miles de víctimas y adultos mayores.

¿Dónde está la justicia social real?

No basta con discursos. No basta con símbolos. No basta con visitas tardías.


La política desconectada del pueblo


Lo más grave no es el error. Lo más grave es la desconexión.

Creer que el pueblo no entiende.
Creer que la memoria es frágil.
Creer que la ciudadanía es manipulable.

Chile despertó hace años.
Y Rapa Nui también.

El rechazo a la visita no fue falta de educación. Fue una señal política clara: el respeto no se improvisa en el último mes de gobierno.


Autocrítica o más pérdida de credibilidad


Si la izquierda quiere recuperar confianza, debe comenzar por la autocrítica.
Y la derecha también.

Porque el problema no es solo este gobierno.
El problema es una clase política que, durante décadas, administró el poder sin transformar estructuralmente la relación con los pueblos originarios.


Absolutamente tardía”: las críticas de autoridades de Rapa Nui por gira del Presidente Boric


Chile no necesita gestos simbólicos de despedida.
Necesita compromisos cumplidos.

Necesita verdad.
Necesita reparación.
Necesita dignidad.

Y eso no se logra bajando de un avión en el último mes de mandato.

2026/02/18

UNA VERGÜENZA NACIONAL: PENSIONES DE HAMBRE EN UN PAÍS QUE SE DICE JUSTO

Por Rodolfo Varela

En Chile, el gobierno del Presidente Gabriel Boric celebra que más de 1,3 millones de jubilados recibieron aumentos gracias a la reforma previsional.



El Presidente de la República, Gabriel Boric, en compañía de la ministra Secretaria General de Gobierno, Camila Vallejo.

Se habla de avances históricos.
Se habla de dignidad.
Se habla de justicia social.

Pero la realidad es mucho más cruda.

Si un jubilado pasa de $100.000 a $250.000 pesos, ¿eso significa que ahora vive con dignidad?

En 2026 el salario mínimo alcanzará los $539.000.
Eso significa que miles de pensionados reciben menos del 50% del ingreso mínimo legal.

¿Es eso justicia?
¿O es simplemente maquillaje político?



"Mi Mejor Pensión" 


El sistema administrado por las Administradoras de Fondos de Pensiones prometió pensiones dignas.

Durante décadas se aseguró que cada trabajador sería dueño de su ahorro.

¿El resultado?

  • Pensiones miserables.

  • Jubilados endeudados.

  • Utilidades millonarias para las AFP.

  • Gobiernos que nunca se atrevieron a desmontar el corazón del modelo.





Derecha e izquierda gobernaron.

Nadie cambió la estructura de fondo.

Las víctimas olvidadas de la dictadura

Lo más doloroso es que este abandono también alcanza a quienes fueron perseguidos, exonerados, presos y torturados durante la dictadura.

Muchos sobrevivientes reciben pensiones de reparación que tampoco alcanzan el 50% del salario mínimo.

Personas que pagaron con cárcel, tortura y exilio.
Personas que sacrificaron su juventud por la democracia.

Hoy sobreviven con ingresos que no permiten cubrir arriendo, medicamentos ni una vida básica digna.

¿Dónde está la justicia histórica?
¿Dónde está la reparación real?

No basta con discursos en fechas conmemorativas.
La verdadera memoria se expresa en políticas públicas concretas.




No se trata de cifras, se trata de dignidad


El gobierno habla de millones de beneficiados.
Pero la pregunta es sencilla:

¿Puede un adulto mayor vivir con $250.000 en Chile?

Arriendos superiores a $300.000.
Medicamentos que superan los $80.000 mensuales.
Alimentos cada vez más caros.

La política no puede celebrar mientras la vejez vive en precariedad.

Un país se mide por cómo trata a sus mayores.

Y hoy, Chile les está fallando.

2026/02/17

Acoso, poder y machismo: una herida abierta en Chile y en América Latina

Por Rodolfo Varela

Lo ocurrido en Gendarmería de Chile no es un hecho aislado.

No es un caso puntual.
No es una simple
“controversia administrativa”.


La fuerza de las voces del feminismo en América Latina


Es el reflejo de una cultura que todavía no logra erradicar el machismo, el abuso de poder y la violencia institucional contra la mujer.

El conflicto que hoy enfrenta a la coronel Denise Melgarejo, directora regional de Gendarmería en La Araucanía, con el director nacional Rubén Pérez Riquelme, expone algo más profundo que una disputa jerárquica: revela cómo el poder puede transformarse en herramienta de intimidación cuando una mujer se niega a aceptar insinuaciones impropias.


El mensaje enviado el 14 de febrero de 2020 —
"Ud es una mujer encantadora y cada vez que la veo lamento no haber hecho las cosas mejor para haberla hecho mi mujer"
no es una frase romántica. No es un cumplido inocente.


Es una declaración impropia en un contexto de subordinación jerárquica.

Cuando existe una relación de poder, cualquier insinuación adquiere un peso distinto. Y cuando la negativa de una mujer va seguida de sanciones administrativas, anotaciones de demérito y una suspensión que afecta su carrera, la situación deja de ser personal para transformarse en institucional.

Si los hechos denunciados se comprueban, estamos ante un caso grave de acoso laboral y persecución.


La Valiente Coronel Denise Melgarejo Gómez



El machismo institucional: más común de lo que se reconoce

Este tipo de situaciones no ocurre solo en Chile.

Ocurre en oficinas públicas.
En empresas privadas.
En fábricas.
En bodegas.
En medios de comunicación.

Durante décadas, muchas mujeres han sido evaluadas no por su competencia profesional, sino por su apariencia, por su disposición a tolerar comentarios, por su capacidad de “adaptarse” a ambientes hostiles.


Y lo más grave: cuando no aceptan ese juego, pagan un precio.

Se las califica de conflictivas.
De difíciles.
De poco colaboradoras.
De incapaces de ejercer liderazgo.

Es el viejo manual del machismo: desacreditar a la mujer que no se somete.


No es fragilidad femenina. Es abuso de poder.


Aquí no estamos frente a una cuestión de sensibilidad.

Estamos frente a una cuestión de poder.

Si se comprueba que una autoridad utilizó su posición jerárquica para realizar insinuaciones y posteriormente intervino en un sumario contra la misma persona que lo rechazó, la ley debe actuar con toda su fuerza.

Porque el acoso no es una falta menor.
Es una forma de violencia.

Y cuando se ejerce desde el Estado, se convierte en violencia institucional.

Si la justicia determina responsabilidad, la sanción debe ser ejemplar: separación del cargo e inhabilitación para ejercer funciones públicas. No por venganza, sino por protección institucional.

Porque el Estado no puede convertirse en refugio de abusadores.


Rubén Pérez Riquelme director nacional de Gendarmería de Chile.


La pregunta moral


Cabe una pregunta simple, humana y profunda:

¿Acaso quien incurre en estas conductas no tiene madre?
¿No tiene esposa?
¿No tiene hijas o nietas?

Las mujeres no son objetos.
No son premios.
No son subordinadas afectivas.

Son profesionales.
Son líderes.
Son autoridades.
Y muchas veces —lo sabemos bien— más competentes y preparadas que muchos hombres que aún creen que el cargo les otorga privilegios personales.


América Latina: una deuda estructural

Lo que ocurre en Chile es parte de una realidad más amplia.

En América Latina el machismo sigue arraigado en estructuras culturales y políticas. Las cifras de violencia contra la mujer son alarmantes. El acoso laboral es subdenunciado. El miedo a represalias es real.

Muchas mujeres callan porque saben lo que puede ocurrirles.

Otras, como en este caso, deciden enfrentar el sistema.

Y cuando una mujer denuncia, no está solo defendiendo su nombre. Está abriendo un camino para otras.

No es una guerra de géneros. Es una defensa de la dignidad.

Este debate no es contra los hombres.
Es contra el abuso.

No es feminismo radical.
Es respeto básico.

No es ideología.
Es justicia.

La igualdad no es un favor que el poder concede.
Es un derecho que la sociedad debe garantizar.

Si Chile quiere llamarse un país moderno, debe demostrar que la autoridad pública está sometida a la ley y no por encima de ella.

Porque cuando el poder se usa para humillar, perseguir o castigar a quien no se somete, no estamos frente a liderazgo.

Estamos frente a decadencia moral.

Rodolfo Varela


2026/02/13

La Radio No Está en Crisis: Está Mal Dirigida

Por Rodolfo Varela

El 24 de diciembre de 1906, Reginald Fessenden realizó la primera transmisión radiofónica de la historia.
En 2011, la UNESCO proclamó el 13 de febrero como el Día Mundial de la Radio, definiéndola como
“el medio más dinámico, reactivo y atractivo que existe”.


Oyentes preocupados por un posible apagón de las emisoras de radio



Sin embargo, hoy muchos hablan de crisis.
Permítanme decirlo con claridad:
la radio no está en crisis.
Está mal dirigida.

Hablo Desde la Experiencia, No Desde la Nostalgia

Comencé mi carrera en 1967.
He sido locutor profesional, publicista, creador de formatos exitosos, director de radio y también director de televisión.

He vivido el medio desde el micrófono, desde la producción, desde la estrategia comercial y desde la dirección ejecutiva.

No hablo desde la teoría.
Hablo desde más de cinco décadas dentro del estudio.

Cuando La Radio Movía Países

En 1967 creé “La Gallina de los Huevos de Oro” para Ettoille Publicidad, transmitido por CB 118  Radio Portales de Santiago.

Movilizábamos comunas y provincias enteras.
Los televisores, cocinas y refrigeradores se agotaban.
El patrocinador vendía todo su stock.
Éramos primera sintonía nacional.

Más tarde, en Radio Agricultura, desarrollé “La Visita Millonaria Watt’s”, otro éxito rotundo de audiencia y ventas.

Eso no era casualidad.
Era estrategia.
Era creatividad.
Era talento humano al servicio de la audiencia y del mercado.

El Problema No Es la Tecnología

Cuando llegó la televisión dijeron que la radio moriría.
No murió.

Cuando apareció Internet, repitieron el discurso.
Tampoco murió.

La radio sobrevivió a todos los avances tecnológicos.

Lo que hoy la debilita no es la tecnología.
Es la falta de visión de muchos directivos.

Sin Locutores No Hay Radio

Hoy vemos estudios vacíos.

Programas grabados.
Automatización permanente.
Voces enlatadas que parecen simples playlists con publicidad.


Sin locutores no hay radio


Eso no es radio.

La radio es presencia.
Es improvisación.
Es interacción inmediata.
Es credibilidad.

Cuando se elimina al locutor para “ahorrar costos”, se elimina el alma del medio.

Y una empresa sin alma pierde identidad, pierde audiencia y pierde anunciantes.

La Radio Debe Volver a Ser Empresa Creativa

Como publicista y director, lo afirmo con total convicción:

Los patrocinadores no invierten en silencio.
Invierten en influencia.

Una radio fuerte necesita:

  • Departamento sólido de marketing.

  • Equipo comercial preparado para vender programas, no solo segundos.

  • Producción creativa.

  • Conductores con liderazgo.

  • Identidad editorial clara.



Importância do Rádio: Como Ele Conecta Empresas e Pessoas


La radio no puede administrarse como si fuera una aplicación automática de música.

Es un medio estratégico.

Y cuando se entiende así, funciona.

Yo lo viví. Yo lo dirigí. Yo lo comprobé.

La Radio Tiene Futuro, Pero Necesita Liderazgo

El Día Mundial de la Radio no debe ser solo celebración.

Debe ser reflexión.

La radio no necesita lástima.
Necesita dirección profesional.
Necesita respeto por el talento humano.
Necesita visión empresarial moderna sin perder su esencia.


13 de Febrero El Día Mundial de la Radio


La radio sobrevivió a la televisión.

Sobrevivió al celular.
Sobrevivió a Internet.

Ahora debe sobrevivir a la mediocridad administrativa.

Y eso depende de quienes hoy toman decisiones.

Porque mientras exista una voz auténtica frente a un micrófono,
la radio seguirá siendo el medio más humano, más cercano y más confiable del mundo.


2026/02/12

No es ideología. Es memoria. Y es humanidad.

 Por Rodolfo Varela

Las sanciones económicas no caen sobre los gobiernos. Caen sobre los pueblos.


Cuba y la miopía geopolítica de Estados Unidos


Cuando un país poderoso decide asfixiar económicamente a otro, no está castigando a una élite política. Está castigando a madres que no encuentran medicamentos, a niños que no tienen leche, a ancianos que dependen de un sistema de salud debilitado y a trabajadores que ven desaparecer sus fuentes de sustento.


Y lo digo con conocimiento de causa.


En Chile, el 11 de septiembre de 1973 no solo cayó un gobierno. Al día siguiente del golpe militar, las mercaderías aparecieron en los supermercados. Los electrodomésticos reaparecieron en los grandes almacenes como por obra de magia, después de meses de escasez.

Eso yo lo viví.
Nadie me lo contó.
No lo leí en los diarios.
No lo escuché en medios muchas veces complacientes o directamente mentirosos.


Lo vi con mis propios ojos.


Durante meses se habló de crisis y desabastecimiento. Y sin embargo, inmediatamente después del golpe, los productos estaban ahí. La historia ya documentó bloqueos financieros, presiones económicas y estrategias diseñadas para “hacer gritar la economía”. No es consigna. Es documentación histórica.


Hace 53 Aaños 12 de Septiembre de 1973: Aparecía la carne que tenían escondida.


Esa experiencia marcó a toda una generación. Porque dejó una pregunta inevitable:
¿cuánto del sufrimiento económico fue consecuencia de errores internos… y cuánto fue parte de una estrategia deliberada de asfixia?


Por eso hoy no puedo callar.


Cuba atraviesa una crisis profunda: escasez de energía, deterioro del transporte, crisis alimentaria y colapso sanitario. 

Y es necesario decirlo sin rodeos:

Los niños, las mujeres, los ancianos y los trabajadores cubanos no son enemigos del pueblo estadounidense.


No son enemigos de ningún ciudadano norteamericano.


Y mucho menos pueden ser considerados enemigos de las políticas equivocadas del presidente egocéntrico Donald Trump.


Castigar a una población vulnerable no es firmeza diplomática.


Es abuso de poder.

No es defensa de la democracia.
Es imposición.

Y cuando la política exterior utiliza el hambre como herramienta, deja de ser diplomacia y se convierte en castigo y tortura colectiva.


Cuba racionará la venta de combustible por desabastecimiento


Sí, tortura colectiva.


Porque privar deliberadamente a una sociedad de acceso a alimentos, medicamentos, energía y recursos básicos no es una estrategia técnica: es una forma moderna de asfixia. Es un mecanismo de presión que recae sobre los cuerpos más frágiles: niños, enfermos, ancianos, trabajadores.

La historia demuestra que la asfixia económica no trae libertad. Trae desesperación. Radicaliza conflictos. Y, en el caso chileno, fue antesala de una dictadura que dejó miles de muertos, torturados y exiliados.


El poder no otorga superioridad moral.


Ningún presidente — por poderoso que sea su país — tiene autoridad ética para convertir el sufrimiento humano en instrumento político.

Y resulta aún más grave cuando ese castigo se intenta justificar con una palabra sagrada: democracia.

La democracia no se impone con hambre.
No se construye bloqueando medicinas.
No se promueve debilitando hospitales ni asfixiando economías.

Cuando la palabra “democracia” se utiliza para encubrir sanciones que castigan a civiles, deja de ser un ideal y se transforma en retórica vacía.

La democracia verdadera protege a los pueblos.
No los utiliza como campo de presión.

Por eso la decisión del gobierno chileno, anunciada por el canciller Alberto van Klaveren, de enviar ayuda humanitaria a Cuba — aun sabiendo que puede incomodar a Estados Unidos — no es un gesto ideológico. Es un acto de dignidad soberana y de coherencia humanitaria.


El canciller Alberto van Klaveren confirmó este jueves el envío de ayuda humanitaria a Cuba


Chile no está defendiendo un régimen.


Está defendiendo un principio:
que ningún pueblo merece ser castigado colectivamente.

Ese gesto puede contradecir intereses geopolíticos de una potencia. Pero honra algo más importante: la conciencia y la responsabilidad internacional.

Yo viví lo que ocurre cuando la economía se transforma en arma. Viví el día en que los productos reaparecieron “como por magia” tras el golpe de 1973. Viví la dictadura que vino después. Y sé, por experiencia propia, que detrás de ciertas palabras nobles pueden esconderse intereses muy poco nobles.


Por eso lo digo con claridad:


Los niños no son enemigos.
Las mujeres no son enemigas.
Los trabajadores no son enemigos.
Los ancianos no son enemigos.

Y ninguna política exterior, por más poderosa que sea la nación que la impulse, tiene derecho a tratarlos como tales en nombre de la “democracia”.


Estados Unidos está intentando sofocar a Cuba bloqueando la exportación de servicios médicos.


La historia ya ha demostrado que el hambre no libera.
El castigo colectivo no humaniza.
Y la democracia no puede convertirse en excusa para la crueldad.

Porque cuando se usa una palabra noble para justificar el sufrimiento humano, no se está defendiendo la democracia.

Se la está degradando.

La memoria no es ideología.
Es responsabilidad.





2026/02/10

Chile, Cuba y América Latina: la misma doctrina de asfixia imperial

Por Rodolfo Varela

Cuba vuelve a ser blanco de una política criminal que no es nueva ni excepcional. Washington insiste en su vieja obsesión: provocar un llamado “cambio de régimen” a través del sufrimiento deliberado de su pueblo


Cuba respondió a las nuevas amenazas de Donald Trump: 
"Sin presiones"


La orden ejecutiva firmada por Donald Trump, que impone sanciones y aranceles a los países que suministren petróleo a la isla, no es una medida económica: es castigo colectivo, es tortura económica, es humillación imperial.


Esta política no apunta a la dirigencia cubana. Apunta directamente al pueblo. Al trabajador, al anciano, a la madre, al niño. Desde Eisenhower hasta Trump, demócratas y republicanos han aplicado la misma receta: asfixiar a la población para quebrar su voluntad.


Dignidad frente al castigo


En entrevistas con la prensa internacional, el pueblo cubano ha agradecido la solidaridad de países como China, Rusia y otros gobiernos que han expresado respaldo en este momento crítico. Frente a la agresión, la respuesta ha sido clara y firme: defender la soberanía, el proyecto social y la dignidad nacional, sin someterse al chantaje de Estados Unidos.


Asfixia, tortura y cinismo imperial


Lo que Washington llama “presión” es, en los hechos, asfixia económica planificada. No es una novedad histórica. Chile lo vivió en 1973, cuando el entonces gobierno de Estados Unidos impulsó el bloqueo financiero, la desestabilización económica y política y el sabotaje interno contra un gobierno legítimo, preparando el terreno para una dictadura sangrienta.


La intervención de Kissinger y la CIA en Chile


Hoy, Trump, Marco Rubio y esa cúpula política profundamente corrupta repiten el mismo libreto: provocar hambre, escasez y desesperación, para luego culpar al propio pueblo y a su gobierno de las consecuencias. Ayer fue Chile. Hoy es Cuba. Mañana, cualquier país que se atreva a ejercer su soberanía.


Un pueblo que sabe resistir


El pueblo cubano ha sobrevivido a la Crisis de Octubre, a Playa Girón, a la Ley Torricelli, a la Helms-Burton y al colapso del socialismo europeo. Es un pueblo acostumbrado a escenarios duros y dolorosos. Y hoy responde, una vez más, con unidad, dignidad y memoria histórica.


Las masivas movilizaciones populares, como la Marcha de las Antorchas, son un mensaje directo a Washington: Cuba no se rinde.


Mentira, guerra psicológica y redes sociales


Estados Unidos ha hecho de la mentira una herramienta central de su política exterior. Acusar a Cuba de patrocinar el terrorismo es una falsedad grotesca. Cuba ha sido víctima del terrorismo de Estado impulsado desde Washington: sabotajes, atentados, guerra biológica y agresiones encubiertas.


Guerra mediática contra Cuba



A esto se suma una ofensiva digital permanente: campañas en redes sociales, memes, operaciones psicológicas y manipulación simbólica que buscan dividir, desmoralizar y promover el anexionismo. El resultado ha sido el contrario: más unidad y más resistencia.


La ONU y la impotencia del sistema internacional


En febrero de 2026, la ONU expresó su “profunda preocupación” por el endurecimiento de las sanciones contra Cuba, alertando incluso sobre un posible colapso humanitario. Pero la preocupación no cambia la realidad.


Ante la ONU, el mundo exige nuevamente el fin del bloqueo contra Cuba

La ONU carece de mecanismos reales para sancionar a las grandes potencias. El sistema internacional fue diseñado para proteger a los poderosos y limitar a los débiles. Las condenas existen; la acción, no.


Conclusión


Chile en 1973 y Cuba hoy son capítulos de una misma historia: la doctrina de la asfixia imperial aplicada contra pueblos soberanos. América Latina conoce bien ese método. Hambre, bloqueo, mentira y luego dictaduras o sometimiento.

Pero también conoce la resistencia.

Yo no callo.
Yo denuncio.
Y esta deuda histórica, por más que intenten enterrarla, no prescribe.