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2026/02/13

La Radio No Está en Crisis: Está Mal Dirigida

Por Rodolfo Varela

El 24 de diciembre de 1906, Reginald Fessenden realizó la primera transmisión radiofónica de la historia.
En 2011, la UNESCO proclamó el 13 de febrero como el Día Mundial de la Radio, definiéndola como
“el medio más dinámico, reactivo y atractivo que existe”.


Oyentes preocupados por un posible apagón de las emisoras de radio



Sin embargo, hoy muchos hablan de crisis.
Permítanme decirlo con claridad:
la radio no está en crisis.
Está mal dirigida.

Hablo Desde la Experiencia, No Desde la Nostalgia

Comencé mi carrera en 1967.
He sido locutor profesional, publicista, creador de formatos exitosos, director de radio y también director de televisión.

He vivido el medio desde el micrófono, desde la producción, desde la estrategia comercial y desde la dirección ejecutiva.

No hablo desde la teoría.
Hablo desde más de cinco décadas dentro del estudio.

Cuando La Radio Movía Países

En 1967 creé “La Gallina de los Huevos de Oro” para Ettoille Publicidad, transmitido por CB 118  Radio Portales de Santiago.

Movilizábamos comunas y provincias enteras.
Los televisores, cocinas y refrigeradores se agotaban.
El patrocinador vendía todo su stock.
Éramos primera sintonía nacional.

Más tarde, en Radio Agricultura, desarrollé “La Visita Millonaria Watt’s”, otro éxito rotundo de audiencia y ventas.

Eso no era casualidad.
Era estrategia.
Era creatividad.
Era talento humano al servicio de la audiencia y del mercado.

El Problema No Es la Tecnología

Cuando llegó la televisión dijeron que la radio moriría.
No murió.

Cuando apareció Internet, repitieron el discurso.
Tampoco murió.

La radio sobrevivió a todos los avances tecnológicos.

Lo que hoy la debilita no es la tecnología.
Es la falta de visión de muchos directivos.

Sin Locutores No Hay Radio

Hoy vemos estudios vacíos.

Programas grabados.
Automatización permanente.
Voces enlatadas que parecen simples playlists con publicidad.


Sin locutores no hay radio


Eso no es radio.

La radio es presencia.
Es improvisación.
Es interacción inmediata.
Es credibilidad.

Cuando se elimina al locutor para “ahorrar costos”, se elimina el alma del medio.

Y una empresa sin alma pierde identidad, pierde audiencia y pierde anunciantes.

La Radio Debe Volver a Ser Empresa Creativa

Como publicista y director, lo afirmo con total convicción:

Los patrocinadores no invierten en silencio.
Invierten en influencia.

Una radio fuerte necesita:

  • Departamento sólido de marketing.

  • Equipo comercial preparado para vender programas, no solo segundos.

  • Producción creativa.

  • Conductores con liderazgo.

  • Identidad editorial clara.



Importância do Rádio: Como Ele Conecta Empresas e Pessoas


La radio no puede administrarse como si fuera una aplicación automática de música.

Es un medio estratégico.

Y cuando se entiende así, funciona.

Yo lo viví. Yo lo dirigí. Yo lo comprobé.

La Radio Tiene Futuro, Pero Necesita Liderazgo

El Día Mundial de la Radio no debe ser solo celebración.

Debe ser reflexión.

La radio no necesita lástima.
Necesita dirección profesional.
Necesita respeto por el talento humano.
Necesita visión empresarial moderna sin perder su esencia.


13 de Febrero El Día Mundial de la Radio


La radio sobrevivió a la televisión.

Sobrevivió al celular.
Sobrevivió a Internet.

Ahora debe sobrevivir a la mediocridad administrativa.

Y eso depende de quienes hoy toman decisiones.

Porque mientras exista una voz auténtica frente a un micrófono,
la radio seguirá siendo el medio más humano, más cercano y más confiable del mundo.


2026/02/12

No es ideología. Es memoria. Y es humanidad.

 Por Rodolfo Varela

Las sanciones económicas no caen sobre los gobiernos. Caen sobre los pueblos.


Cuba y la miopía geopolítica de Estados Unidos


Cuando un país poderoso decide asfixiar económicamente a otro, no está castigando a una élite política. Está castigando a madres que no encuentran medicamentos, a niños que no tienen leche, a ancianos que dependen de un sistema de salud debilitado y a trabajadores que ven desaparecer sus fuentes de sustento.


Y lo digo con conocimiento de causa.


En Chile, el 11 de septiembre de 1973 no solo cayó un gobierno. Al día siguiente del golpe militar, las mercaderías aparecieron en los supermercados. Los electrodomésticos reaparecieron en los grandes almacenes como por obra de magia, después de meses de escasez.

Eso yo lo viví.
Nadie me lo contó.
No lo leí en los diarios.
No lo escuché en medios muchas veces complacientes o directamente mentirosos.


Lo vi con mis propios ojos.


Durante meses se habló de crisis y desabastecimiento. Y sin embargo, inmediatamente después del golpe, los productos estaban ahí. La historia ya documentó bloqueos financieros, presiones económicas y estrategias diseñadas para “hacer gritar la economía”. No es consigna. Es documentación histórica.


Hace 53 Aaños 12 de Septiembre de 1973: Aparecía la carne que tenían escondida.


Esa experiencia marcó a toda una generación. Porque dejó una pregunta inevitable:
¿cuánto del sufrimiento económico fue consecuencia de errores internos… y cuánto fue parte de una estrategia deliberada de asfixia?


Por eso hoy no puedo callar.


Cuba atraviesa una crisis profunda: escasez de energía, deterioro del transporte, crisis alimentaria y colapso sanitario. 

Y es necesario decirlo sin rodeos:

Los niños, las mujeres, los ancianos y los trabajadores cubanos no son enemigos del pueblo estadounidense.


No son enemigos de ningún ciudadano norteamericano.


Y mucho menos pueden ser considerados enemigos de las políticas equivocadas del presidente egocéntrico Donald Trump.


Castigar a una población vulnerable no es firmeza diplomática.


Es abuso de poder.

No es defensa de la democracia.
Es imposición.

Y cuando la política exterior utiliza el hambre como herramienta, deja de ser diplomacia y se convierte en castigo y tortura colectiva.


Cuba racionará la venta de combustible por desabastecimiento


Sí, tortura colectiva.


Porque privar deliberadamente a una sociedad de acceso a alimentos, medicamentos, energía y recursos básicos no es una estrategia técnica: es una forma moderna de asfixia. Es un mecanismo de presión que recae sobre los cuerpos más frágiles: niños, enfermos, ancianos, trabajadores.

La historia demuestra que la asfixia económica no trae libertad. Trae desesperación. Radicaliza conflictos. Y, en el caso chileno, fue antesala de una dictadura que dejó miles de muertos, torturados y exiliados.


El poder no otorga superioridad moral.


Ningún presidente — por poderoso que sea su país — tiene autoridad ética para convertir el sufrimiento humano en instrumento político.

Y resulta aún más grave cuando ese castigo se intenta justificar con una palabra sagrada: democracia.

La democracia no se impone con hambre.
No se construye bloqueando medicinas.
No se promueve debilitando hospitales ni asfixiando economías.

Cuando la palabra “democracia” se utiliza para encubrir sanciones que castigan a civiles, deja de ser un ideal y se transforma en retórica vacía.

La democracia verdadera protege a los pueblos.
No los utiliza como campo de presión.

Por eso la decisión del gobierno chileno, anunciada por el canciller Alberto van Klaveren, de enviar ayuda humanitaria a Cuba — aun sabiendo que puede incomodar a Estados Unidos — no es un gesto ideológico. Es un acto de dignidad soberana y de coherencia humanitaria.


El canciller Alberto van Klaveren confirmó este jueves el envío de ayuda humanitaria a Cuba


Chile no está defendiendo un régimen.


Está defendiendo un principio:
que ningún pueblo merece ser castigado colectivamente.

Ese gesto puede contradecir intereses geopolíticos de una potencia. Pero honra algo más importante: la conciencia y la responsabilidad internacional.

Yo viví lo que ocurre cuando la economía se transforma en arma. Viví el día en que los productos reaparecieron “como por magia” tras el golpe de 1973. Viví la dictadura que vino después. Y sé, por experiencia propia, que detrás de ciertas palabras nobles pueden esconderse intereses muy poco nobles.


Por eso lo digo con claridad:


Los niños no son enemigos.
Las mujeres no son enemigas.
Los trabajadores no son enemigos.
Los ancianos no son enemigos.

Y ninguna política exterior, por más poderosa que sea la nación que la impulse, tiene derecho a tratarlos como tales en nombre de la “democracia”.


Estados Unidos está intentando sofocar a Cuba bloqueando la exportación de servicios médicos.


La historia ya ha demostrado que el hambre no libera.
El castigo colectivo no humaniza.
Y la democracia no puede convertirse en excusa para la crueldad.

Porque cuando se usa una palabra noble para justificar el sufrimiento humano, no se está defendiendo la democracia.

Se la está degradando.

La memoria no es ideología.
Es responsabilidad.





2026/02/10

Chile, Cuba y América Latina: la misma doctrina de asfixia imperial

Por Rodolfo Varela

Cuba vuelve a ser blanco de una política criminal que no es nueva ni excepcional. Washington insiste en su vieja obsesión: provocar un llamado “cambio de régimen” a través del sufrimiento deliberado de su pueblo


Cuba respondió a las nuevas amenazas de Donald Trump: 
"Sin presiones"


La orden ejecutiva firmada por Donald Trump, que impone sanciones y aranceles a los países que suministren petróleo a la isla, no es una medida económica: es castigo colectivo, es tortura económica, es humillación imperial.


Esta política no apunta a la dirigencia cubana. Apunta directamente al pueblo. Al trabajador, al anciano, a la madre, al niño. Desde Eisenhower hasta Trump, demócratas y republicanos han aplicado la misma receta: asfixiar a la población para quebrar su voluntad.


Dignidad frente al castigo


En entrevistas con la prensa internacional, el pueblo cubano ha agradecido la solidaridad de países como China, Rusia y otros gobiernos que han expresado respaldo en este momento crítico. Frente a la agresión, la respuesta ha sido clara y firme: defender la soberanía, el proyecto social y la dignidad nacional, sin someterse al chantaje de Estados Unidos.


Asfixia, tortura y cinismo imperial


Lo que Washington llama “presión” es, en los hechos, asfixia económica planificada. No es una novedad histórica. Chile lo vivió en 1973, cuando el entonces gobierno de Estados Unidos impulsó el bloqueo financiero, la desestabilización económica y política y el sabotaje interno contra un gobierno legítimo, preparando el terreno para una dictadura sangrienta.


La intervención de Kissinger y la CIA en Chile


Hoy, Trump, Marco Rubio y esa cúpula política profundamente corrupta repiten el mismo libreto: provocar hambre, escasez y desesperación, para luego culpar al propio pueblo y a su gobierno de las consecuencias. Ayer fue Chile. Hoy es Cuba. Mañana, cualquier país que se atreva a ejercer su soberanía.


Un pueblo que sabe resistir


El pueblo cubano ha sobrevivido a la Crisis de Octubre, a Playa Girón, a la Ley Torricelli, a la Helms-Burton y al colapso del socialismo europeo. Es un pueblo acostumbrado a escenarios duros y dolorosos. Y hoy responde, una vez más, con unidad, dignidad y memoria histórica.


Las masivas movilizaciones populares, como la Marcha de las Antorchas, son un mensaje directo a Washington: Cuba no se rinde.


Mentira, guerra psicológica y redes sociales


Estados Unidos ha hecho de la mentira una herramienta central de su política exterior. Acusar a Cuba de patrocinar el terrorismo es una falsedad grotesca. Cuba ha sido víctima del terrorismo de Estado impulsado desde Washington: sabotajes, atentados, guerra biológica y agresiones encubiertas.


Guerra mediática contra Cuba



A esto se suma una ofensiva digital permanente: campañas en redes sociales, memes, operaciones psicológicas y manipulación simbólica que buscan dividir, desmoralizar y promover el anexionismo. El resultado ha sido el contrario: más unidad y más resistencia.


La ONU y la impotencia del sistema internacional


En febrero de 2026, la ONU expresó su “profunda preocupación” por el endurecimiento de las sanciones contra Cuba, alertando incluso sobre un posible colapso humanitario. Pero la preocupación no cambia la realidad.


Ante la ONU, el mundo exige nuevamente el fin del bloqueo contra Cuba

La ONU carece de mecanismos reales para sancionar a las grandes potencias. El sistema internacional fue diseñado para proteger a los poderosos y limitar a los débiles. Las condenas existen; la acción, no.


Conclusión


Chile en 1973 y Cuba hoy son capítulos de una misma historia: la doctrina de la asfixia imperial aplicada contra pueblos soberanos. América Latina conoce bien ese método. Hambre, bloqueo, mentira y luego dictaduras o sometimiento.

Pero también conoce la resistencia.

Yo no callo.
Yo denuncio.
Y esta deuda histórica, por más que intenten enterrarla, no prescribe.



2026/02/09

Cuba no es la amenaza: la amenaza es la impunidad

 Protesta contra la ONU y el gobierno de Estados Unidos


La Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos de Chile manifiesta su más profunda preocupación, indignación y rechazo frente a la reciente orden ejecutiva firmada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mediante la cual se declara que Cuba constituye una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.


Chile: Queremos expresar nuestra más profunda solidaridad con el pueblo de Cuba


Resulta moralmente inaceptable y políticamente absurdo sostener que un país pobre, sin recursos tecnológicos ni poder militar comparable, sometido durante más de seis décadas a un bloqueo económico brutal, pueda representar una amenaza para la mayor potencia del planeta. La verdadera amenaza no es Cuba. La verdadera amenaza es el abuso de poder, la arrogancia imperial y la impunidad con la que Estados Unidos actúa frente al mundo.


¿Hasta cuándo la Organización de las Naciones Unidas seguirá tolerando estos desmanes? ¿Hasta cuándo la ONU continuará siendo espectadora pasiva mientras se violan de manera sistemática el Derecho Internacional, la soberanía de los Estados y el principio de autodeterminación de los pueblos? La ONU está en la hora de cumplir el papel para el cual fue creada.


Extrema pobreza atinge 89% da população de Cuba


Esta orden ejecutiva no solo agrede al pueblo cubano. Sienta un precedente peligrosísimo: mañana podría aplicarse arbitrariamente contra Chile o cualquier otro país, simplemente por mantener relaciones diplomáticas o firmar acuerdos que el gobierno de Estados Unidos no apruebe. Estamos frente a una política de castigo colectivo, de chantaje y de dominación, incompatible con cualquier noción de democracia o derechos humano.


Expreso mi plena y activa solidaridad con el pueblo cubano, que por más de 67 años ha sufrido las consecuencias nefastas del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. Este bloqueo ha golpeado a toda la población sin distinción: mujeres y hombres, niñas y niños, personas enfermas y adultos mayores. Se trata de una verdadera tortura colectiva aplicada como política de Estado.


No es una opinión aislada. En octubre del año pasado, la Asamblea General de las Naciones Unidas solicitó, por trigésima tercera vez consecutiva y por una aplastante mayoría de 165 votos, el fin del embargo económico contra Cuba. Sin embargo, el gobierno estadounidense persiste en desconocer la voluntad de la comunidad internacional, convirtiéndose en responsable directo del sufrimiento y la precarización del pueblo cubano, una situación que hoy se pretende profundizar aún más.


Como víctima de la dictadura cívico-militar en Chile, no puedo dejar de denunciar estas prácticas de sanciones, asfixia económica y aislamiento internacional. No son nuevas. Ya las vivimos. En 1973, Estados Unidos fue cómplice activo del quiebre democrático en mi país. Eso no me lo contaron: yo lo viví. La historia se repite bajo otras formas, pero con las mismas víctimas.



Preocupación de la ONU por la situación humanitaria del pueblo Palestino en Gaza?


Estas políticas también se replican en otros escenarios, como ocurre con el pueblo palestino en Gaza, donde el bloqueo, la privación de recursos básicos y la impunidad internacional generan hambre, muerte y violaciones sistemáticas a los derechos humanos, afectando de manera brutal a mujeres, niños y niñas.


Hago un llamado urgente a todos los países, pueblos y organizaciones internacionales a rechazar las medidas coercitivas y unilaterales impuestas por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba. Estas medidas vulneran incluso el supuesto “libre comercio” que Washington dice defender como pilar de su política exterior.


Los hombres y mujeres libres del mundo exigimos al nefasto gobierno de los Estados Unidos poner fin de inmediato a la política de sanciones, amenazas y hostigamiento contra Cuba.



Días de acción: El pueblo de Estados Unidos exige '¡Dejen vivir a Cuba


La dignidad de los pueblos no se bloquea.
La memoria no prescribe.
Y la impunidad, por más poderosa que se crea, también debe ser denunciada.

2026/02/06

Partidismo Partidario vs. Periodismo Verdadero


Por Rodolfo Varela

Durante décadas se nos dijo que el periodismo era el “quinto poder”.Que su misión era fiscalizar al poder político, económico e institucional en nombre de la ciudadanía. Hoy, en gran parte de América Latina, esa definición suena casi irónica.



Una ley para proteger a los trabajadores de la prensa


Lo que domina no es el periodismo verdadero, sino un periodismo de conveniencia, subordinado a intereses económicos, ideológicos y partidarios. Un periodismo que cambia de discurso según quién gobierne. Que grita o calla según quién paga. Que traiciona a la ciudadanía que lo financia, lo consume y lo legitima.

El pueblo paga estos medios —con impuestos, con audiencia, con publicidad indirecta— para ser engañado.


La mentira como modelo editorial


No se trata de errores aislados. Se trata de un sistema.

Las noticias se construyen de forma tendenciosa, emocionalmente apelativa, diseñadas para provocar odio, miedo o fanatismo. Los llamados “programas de entretención” son, en realidad, basura televisiva y radial: vacíos, alienantes, repetitivos, sin valor cultural ni informativo. No educan, no cuestionan, no liberan. Adormecen.

El objetivo ya no es informar.
Es manipular.


Levar informação clara, acessível e responsável, contribuindo para uma sociedade mais consciente, participativa e bem informada.


Polarización política y medios militantes


Entre 1990 y 2025, el periodismo latinoamericano sufrió una mutación peligrosa: dejó de observar el poder y pasó a disputarlo.

  • Medios que abandonan la neutralidad para convertirse en actores políticos.

  • Gobiernos de izquierda y de derecha que usan a la prensa como enemigo, o como aliado, según convenga.

  • Audiencias encerradas en cámaras de eco, consumiendo solo aquello que confirma sus prejuicios.

El resultado es devastador: la verdad ya no importa, solo importa el bando.


La crisis económica como excusa para la rendición


La independencia periodística fue vendida con la excusa de la supervivencia financiera.

  • Concentración mediática en manos de grandes grupos económicos que dictan líneas editoriales.

  • Publicidad estatal como chantaje silencioso: quien critica, pierde pauta; quien obedece, sobrevive.

Así, el periodismo dejó de ser fiscalizador para convertirse en empleado del poder, sin contrato visible pero con obediencia garantizada.


Polarización política y sus consecuencias


Del quinto poder al activismo digital


Con la digitalización, el problema se agravó.

El periodismo verdadero —basado en hechos, verificación y responsabilidad— fue desplazado por:

  • Narrativas extremistas.

  • Desinformación disfrazada de opinión.

  • Activismo político presentado como noticia.

Las redes sociales no ampliaron la verdad: la fragmentaron.

El llamado “periodismo ciudadano”, aunque necesario en algunos contextos, muchas veces carece de ética, rigor y verificación, convirtiéndose en un arma perfecta para la manipulación partidaria.

Cuando decir la verdad se paga con exilio o muerte

En algunos países, la degradación ya es abierta represión:

  • Nicaragua: persecución sistemática, cierre de medios, periodistas exiliados.

  • El Salvador: acoso judicial y propaganda oficial como norma.

  • México: uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.

Aquí, la polarización no es solo discurso: es violencia real.

Un fenómeno regional, con nombres y cifras

La polarización mediática no es una percepción: es un hecho medible.

  • Chile: burbujas informativas profundas, diálogo social fracturado.

  • Brasil: uno de los mayores índices de polarización en redes; heridas aún abiertas tras el bolsonarismo.

  • Argentina: 45% de la población evita las noticias por fatiga y desconfianza.

  • Perú: descrédito total de los medios tradicionales.

  • Costa Rica: retroceso histórico en libertad de prensa tras décadas de prestigio.



Brasil está experimentando una “mezcla tóxica de odio personal y polarización política”.


La verdad no se negocia


Hoy ya no existe un periodismo verdaderamente libre en gran parte de América Latina. Existe un periodismo alineado, financiado, condicionado.

Y frente a eso, callar es complicidad.

Este texto no pretende convencer a los poderosos.
Pretende despertar al pueblo.

Porque mientras la ciudadanía no entienda que es manipulada, seguirá defendiendo a quienes la engañan.

Y porque la verdad, aunque intenten enterrarla, no prescribe.

2026/02/05

¿Hasta cuándo el olvido de esta nueva izquierda chilena con su pueblo?

Por Rodolfo Varela

Chile vuelve a asomarse a un abismo conocido. La elección de José Antonio Kast como presidente abre una profunda desconfianza en amplios sectores de la población, especialmente entre quienes han sido víctimas directas de la violencia estatal, de la represión durante el estallido social y de los crímenes impunes de la dictadura de Augusto Pinochet.


Quem é José Antonio Kast?



La pregunta es directa y brutal:


¿Este gobierno entrante se prepara para liberar a torturadores, criminales y asesinos?
Porque los hechos recientes no son casuales ni aislados. Son señales. Y las señales importan.


El caso Maturana: una herida abierta


Organizaciones de Derechos Humanos y agrupaciones civiles de todo Chile exigen la renuncia inmediata del Director Nacional de Gendarmería, Rubén Pérez Riquelme, tras el otorgamiento del beneficio de salida dominical al ex carabinero Patricio Maturana, condenado a 12 años y 183 días de prisión por apremios ilegítimos con resultado de lesiones gravísimas.


Director Nacional de Gendarmería, Rubén Pérez Riquelme


Quién es Rubén Pérez y sus múltiples flancos en Gendarmería


Maturana fue el autor del disparo de una bomba lacrimógena que dejó ciega de por vida a la actual senadora Fabiola Campillai en 2019, durante el estallido social.


El beneficio fue concedido a menos de tres años de iniciada la condena efectiva, lo que constituye un acto de impunidad y un desprecio abierto hacia las víctimas de violaciones a los derechos humanos.


Sospechas políticas que agravan la indignación


La gravedad del hecho aumenta al conocerse que este beneficio fue otorgado pocos días después de una reunión entre el Director Nacional de Gendarmería y el entonces líder del Partido Republicano, José Antonio Kast.


Más de cincuenta organizaciones, entre ellas la Comisión Chilena de Derechos Humanos, firmaron una declaración pública denunciando lo que consideran una movida política inaceptable, cuando no un posible tráfico de influencias.


La presión social crece y ya se exige la salida de Rubén Pérez Riquelme —quien asumió el cargo tras la renuncia de Sebastián Urra en julio de 2025— durante febrero de 2026.


La voz de la víctima


La senadora Fabiola Campillai fue clara: expresó dolor y angustia, calificó la medida como un acto de impunidad y exigió responsabilidades administrativas y políticas.


Senadora Fabiola Campillai


No habló solo por ella.
Habló por los mutilados, los cegados, los torturados.
Habló por las víctimas del estallido social y por quienes llevan más de 50 años esperando justicia desde la dictadura.


La traición de la “nueva izquierda”


Pero esta indignación no se limita a la derecha dura que hoy llega al poder. También alcanza a esta nueva izquierda elitizada, que prometió memoria, justicia y reparación, y terminó administrando el olvido.

El gobierno de Gabriel Boric habla de derechos humanos en el extranjero, pero abandona a las víctimas en casa.
Apoyar la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU, sin hacerse cargo de su fracaso histórico en materia de reparación, es un puñetazo directo al estómago de quienes nunca fueron escuchados.



Los Recuerdos Colectivos de la Dictadura de Pinochet


¿Hasta cuándo?


¿Hasta cuándo los gobiernos —de derecha o de esta izquierda acomodada— seguirán engañando al pueblo?


¿Hasta cuándo las poblaciones más humildes seguirán pagando el precio de pactos, silencios y cálculos políticos?


¿Hasta cuándo la impunidad seguirá siendo política de Estado?

Como víctima de la dictadura, junto a las víctimas históricas, los exonerados, los presos políticos y los mutilados del estallido social, sigo esperando.
Seguimos esperando verdad.
Seguimos esperando justicia.
Seguimos esperando reparación.

La deuda histórica del Estado chileno sigue intacta.

Y hoy somos cada vez menos quienes sobrevivimos para recordarlo.

Por eso no puedo —ni voy— a quedarme fuera frente a estos desmanes gubernamentales.
Porque el silencio también mata.
Porque el olvido también es violencia.

Y esa deuda, por más que intenten enterrarla, no prescribe.
Estaré siempre aquí para denunciarla.


2026/02/03

Chile no es ganado

Crisis de los medios, pérdida de identidad y cansancio ciudadano


Estallido social en Chile y crisis de credibilidad de la prensa tradicional


Por Rodolfo Varela

Los chilenos están cansados. Cansados de ver, leer y escuchar siempre lo mismo. Cansados de ser tratados como masa, como ganado que puede ser llevado de un lado a otro sin pensamiento crítico ni memoria histórica. 


Durante décadas hemos sido sometidos a un modelo político, económico y comunicacional heredado del neoliberalismo impuesto por la dictadura de Augusto Pinochet, un modelo que no solo precarizó derechos sociales, sino que también deformó profundamente nuestro sistema de medios.


Medios concentrados, pensamiento uniforme


La desconfianza del público hacia la televisión, la radio y la prensa escrita en Chile no es casual ni reciente. Responde a una combinación de factores políticos, estructurales, editoriales y culturales que se han agudizado con fuerza en la última década.

Uno de los problemas más graves es la alta concentración de la propiedad de los medios en pocas manos, muchas de ellas ligadas a grandes conglomerados económicos nacionales y extranjeros. Esta concentración limita el pluralismo informativo, debilita la cultura local y borra la idiosincrasia chilena.


Ley de Medios: El debate sobre el futuro del periodismo en Chile


En la prensa escrita, el dominio histórico de dos grandes grupos —El Mercurio y Copesa (La Tercera)— ha generado una percepción generalizada de monotonía ideológica, con portadas previsibles y líneas editoriales funcionales al poder económico y político.

En la televisión, la situación no es mejor. La mayoría de los canales pertenece a grandes grupos empresariales, muchos de ellos extranjeros, lo que despierta legítimas sospechas sobre conflictos de interés al cubrir temas que afectan a sus dueños o al gobierno de turno, considerando además que las concesiones dependen directamente del Estado.



Redes sociales versus prensa 'oficial': ¿quién miente más?

Televisión centralista y desconectada del país real

Como hombre de las comunicaciones con más de medio siglo de trayectoria, puedo afirmar que la televisión abierta chilena es percibida como políticamente uniforme, excesivamente centralista y desconectada de las regiones. Santiago monopoliza el debate, mientras vastos sectores del país no se ven reflejados ni representados.

A esto se suma la crítica persistente a los matinales y programas radiales, acusados de priorizar el sensacionalismo, el espectáculo vacío y contenidos de pésima calidad. Programas que muchos chilenos llaman, sin eufemismos, “programas basura”. Se sobreexplotan la delincuencia y el miedo para subir el rating, mientras se descuidan contenidos culturales, educativos o realmente útiles para la ciudadanía que, paradójicamente, sostiene estos medios consumiendo los productos de sus auspiciadores.

Existe además una percepción clara de falta de autenticidad: conductores y conductoras más preocupados de su lucimiento personal que del rigor periodístico.




Chile está entre los países que menos confían en la prensa


El estallido social: un punto de quiebre


El estallido social de 2019 marcó un antes y un después. Durante y después de las protestas, creció la sensación de que los medios tradicionales actuaban como voceros de la élite o mantenían un “silencio ruidoso” frente a demandas sociales legítimas. Esto tuvo consecuencias concretas: Chile cayó significativamente en los rankings internacionales de libertad de prensa, como los de Reporteros Sin Fronteras.


Crisis del modelo y precarización profesional


La crisis del modelo de negocio ha golpeado con fuerza. La caída de la inversión publicitaria, la pérdida de credibilidad y la precarización laboral han debilitado la investigación periodística profunda y la honestidad profesional.

En las radios, muchas emisoras regionales se han visto obligadas a vender sus frecuencias a grandes cadenas o grupos religiosos. La falta de financiamiento, creatividad y locutores profesionales ha convertido muchas radios en simples vitrolas sin contenido ni identidad.

En la prensa escrita, la dificultad para adaptarse al entorno digital ha provocado el cierre de revistas y la reducción de redacciones, afectando directamente la calidad informativa.



Hay 'prensa libre' y 'libertad de prensa' en Chile?


La dictadura del clic y del rating


La migración del público —especialmente joven— hacia redes sociales y plataformas digitales ha envejecido la audiencia de la televisión abierta. Frente a esto, los canales han optado por competir con tácticas de periodismo amarillista, exagerando hechos y banalizando contenidos para retener atención en un ecosistema saturado que la ciudadanía ya no tolera.

Se mezclan temas de alta relevancia pública con lo chabacano bajo el argumento de que “eso es lo que vende”. El resultado es devastador: desinterés por los asuntos públicos, especialmente entre los jóvenes, que perciben estos formatos como teatrales, poco fiables y vacíos.


El lenguaje: de rol educativo a empobrecimiento cultural


Antes, la televisión y la radio cumplían un rol educativo. Enseñaban a hablar, a expresarse, a pensar. Hoy funcionan como un simple espejo de la calle, renunciando a proponer estándares más elevados.

El abuso de muletillas, garabatos y modismos“cachái”, “onda”, “po”, “pucha”— en contextos formales empobrece el vocabulario y afecta especialmente a los jóvenes en etapa de aprendizaje. La rapidez y la emoción se imponen sobre la precisión y la claridad.

No es casual que el español chileno sea considerado uno de los más difíciles del mundo hispanohablante: velocidad extrema, aspiración de la “s”, modismos únicos, voseo propio y el uso omnipresente del “huevón”, palabra indescifrable para cualquier extranjero.



Medios, audiencias y crisis


Recuperar identidad, cultura y credibilidad


Aunque informes recientes del Centro de Estudios Públicos (CEP) muestran un leve repunte de confianza frente a la desinformación en redes sociales, los medios tradicionales chilenos aún enfrentan un desafío enorme: recuperar su credibilidad ante una ciudadanía crítica, cansada y polarizada.

Los chilenos no piden milagros. Piden respeto. Piden información honesta. Piden que les devuelvan su cultura, sus costumbres y su idiosincrasia. Porque Chile no es ganado. Y su gente ya no acepta ser tratada como tal.

2026/02/02

La población chilena espera un mea culpa que la izquierda elitizada se niega a hacer

 Por Rodolfo Varela

La izquierda chilena atraviesa hoy una de las crisis políticas más profundas desde el retorno a la democracia. No se trata solo de una derrota electoral, sino de una derrota moral, social y cultural, agravada por su persistente incapacidad de hacer autocrítica. 


La crisis de la democracia y el papel de la derrota electoral en Chile.



En lugar de reflexionar, corregir y escuchar, amplios sectores han optado por el camino más cómodo: atacar a la derecha y construir narrativas, como si eso bastara para recuperar la confianza perdida.


Las elecciones presidenciales y parlamentarias de fines de 2025 marcaron un quiebre histórico. La victoria de José Antonio Kast, con un 58,16% frente al 41,84% de Jeannette Jara, fue amplia, clara y nacional. No fue un accidente ni una casualidad. Fue una señal inequívoca de desconexión profunda con la ciudadanía.


Nunca desde el fin de la dictadura la izquierda había sufrido una derrota de esta magnitud. Perdió regiones, comunas populares y, sobre todo, la confianza de sectores que durante décadas la acompañaron. Sin embargo, lejos de asumir responsabilidades, gran parte de su dirigencia prefirió refugiarse en una burbuja ideológica, convencida de que el problema fue el electorado y no su propia gestión.



¿Qué perdió la Nueva Izquierda chilena?


La falta de autocrítica ya había quedado en evidencia tras los dos plebiscitos constitucionales. La ciudadanía habló con claridad, pero la izquierda no escuchó. Persistió el ego político, la superioridad moral y la idea de que gobernar es imponer relatos y no resolver problemas concretos.



La izquierda chilena vive una crisis.

A esto se suman divisiones internas profundas. El quiebre entre el Partido Socialista y el eje Frente Amplio–Partido Comunista revela una izquierda fragmentada, incapaz de articular un proyecto común y atrapada en disputas tardías, cuando el daño ya estaba hecho.


El castigo ciudadano tuvo causas reales y verificables:
– Una gestión fallida en seguridad y delincuencia.
– Una economía que no cumplió expectativas.
– Escándalos de corrupción.
– El abandono histórico de las víctimas de la dictadura.
– Pensiones miserables, incluyendo las de exonerados y sobrevivientes del terrorismo de Estado.




La izquierda latinoamericana tropieza en Chile tras un largo ciclo de triunfos


Como si fuera poco, la crisis institucional golpeó con fuerza al Poder Judicial, con destituciones y prisiones de ministros de la Corte Suprema, profundizando la pérdida de confianza en el sistema completo.

Decir esto no significa apoyar al fascismo ni a ninguna dictadura. Soy exonerado político, preso político y torturado político. Estoy del lado de la verdad, de la memoria y del pueblo. Precisamente por eso no justifico errores solo porque provengan de un sector político con el que históricamente me identifiqué.

Sin mea culpa no hay futuro.
Sin autocrítica no hay reconstrucción.
Y sin escuchar al pueblo, la izquierda seguirá perdiendo… por responsabilidad propia.